Chile se declara en estado de rebelión / Words of rebellion

Video and digital book. 2020

ES

El presente texto es un intento por trazar una historia. Una historia del estallido social chileno a través de la recolección y transcripción de carteles de protesta que, desde el 18 de octubre 2019 al 09 de marzo 2020, desplegaron realidades, emociones, demandas. Entre el humor y la rabia, fueron voces visuales del sentir de la colectividad, mutando su contenido en medida los acontecimientos fueron evolucionando. Porque ¿quién escribirá esta historia? ¿Cómo se trazará la complejidad de esa línea que hoy más que nunca cuenta con múltiples voces? Me niego a los historiadores. Me niego a un análisis academicista. Que la línea se abra y tuerza sobre sí misma desde la honestidad sensible de los carteles. Mas debo admitir que esta historia es una recolección desde un estado de negación. Con Chile desbordado en el cuerpo a pesar de la distancia.

Un mes antes del comienzo de la revuelta, viajé fuera de Chile para estudiar en el extranjero. Mi acceso a la protesta ha sido principalmente a través de redes sociales. Agradezco a los muchos fotógrafos y audiovisuales, y a todo aquel que con su cámara registró y compartió las imágenes de los acontecimientos. Para denunciar, para hacer memoria, para reflexionar, para dar a conocer las realidades en las diferentes ciudades, para visibilizar la violencia o para dar cuenta del amor colectivo que sostiene la lucha. Desde la distancia, esas imágenes han sido pequeños pedacitos del nuevo Chile que no alcancé a conocer. Por lo que sí, este intento de historia es una mirada mediada por el acceso a internet. Disculpen si es un poco barsa de mi parte al no cargar en el cuerpo lo que ustedes han vivido. Les ofrezco el pedacito que

es mi acercamiento mientras intentaba fundirme con la pantalla.

EN​​

WordsOfRebellion consists of the recollection and transcription of protest signs that, from October 2019 to March 2020, crossed the streets of Chile. “Until dignity becomes a habit”

 

I left Chile to study abroad one month before the beginning of the riot. Even when I was not physically in the country, I’ve lived the protest through the possibilities of the social media. It has meant my main access to the images of the fight. This proposal is an attempt to tell a story mediated by the digital platform. It’s a book that takes social media as a narrative, sensitive and knowledge possible source.